martes, 7 de abril de 2009

Mensaje de JUAN CARLOS RICARDO para los ilustradores


Ilustracion: Juan Carlos Ricardo* ricardo.juancarlos@gmail.com
Continuamos difundiendo los mensajes de nuestros colegas profesionales.

El turno es para Juan Carlos Ricardo, ilustrador colombiano de textos escolares.

Una anotación: aquí en Colombia todavía no existe todavía ILUSTRACIÓN como carrera profesional. Existen cursos y especializaciones. Así que muchos ilustradores venimos de Diseño Gráfico. Pero también de otras carreras: Artes plásticas, Arquitectura, Diseño Industrial, Diseño de modas, y muchas y variadas profesiones como Ingeniería, Química, Física, Biología, Gastronomía, etc.
Personalmente los considero bienvenidos.

Otro punto importante en este mensaje es que Juan Carlos se anima a proponer cifras concretas.

El mensaje es extensivo a ilustradores e ilustradoras.


Hola Santiago,

Renuevo las gracias por la charla y por ese interés en que nos acerquemos como gremio desde una perspectiva tan saludable como es ofrecer lo mejor para pedir lo mejor.

Te contaba un poco de mi experiencia inicial, estudiamos juntos pero tú estabas en diseño gráfico y yo en artes plásticas, para mí fue muy importante compartir esos primeros semestres y mucho del aprendizaje que ustedes recibían.

La ilustración era y es un deseo muy fuerte dentro de mí, tenía en esa época un amigo que trabajaba como ilustrador pero estudiaba artes y se debatió durante muchos años entre las dos carreras, saltando de hecho de una a la otra porque la universidad lo permitía, yo nunca me lo plantee y no lo hago, creo que pertenecemos al mismo mundo si eso queremos.

Yo sabía que podía ilustrar y al salir de la universidad fui de editorial en editorial pidiendo una oportunidad, me di cuenta que no tenía las herramientas para ese trabajo de calidad que pides en tu charla, existían técnicas, papeles, lápices, pinceles, borradores, maneras de presentar una ilustración que me eran desconocidas, tratar que otros ilustradores me dieran luces al respecto se convirtió en un karma: eran evasivos, sarcásticos, mudos rotundos, incapaces de soltar algo sobre el mundo secreto que escondían, a mí eso me espoleaba más – soy bastante sadomasoquista - tuve que ir aprendiendo paso a paso, pasar de la acuarela y sus trasparencias al brillo de los ecolines , por fortuna muchos trucos del manejo practico de la técnica me sirvieron para avanzar, pero sigo en la tarea.

A lo largo de los años sin embargo me he dado cuenta que estamos solos y crecimos un poco solos paladeando la belleza de nuestros pequeños éxitos y fracasos, nos vemos por ahí, algunos bastante amistosos, muchos con la desconfianza, creo, de lo que el otro intenta quitarme sin pagar.

Bueno han pasado muchos años y ahora algunos se han lanzado a la generosidad de enseñar algo de lo que han aprendido, eso me alegra, desearía formarme más y mejor cada día, la internet permite muchas cosas, pero esa experiencia compartida, directa con los otros, de apreciar pero también envidiar lo bueno que el otro hace, como motivación para crecer, me parece que nos falta.

Yo no sé si lo veo de pura ciencia ficción pero me parece que debemos avanzar en encontrarnos todos y ante la ley y si es el caso recurriendo a la política, exigir un trato decente, justo, acorde a nuestro trabajo, una uniformidad en la manera de cobrar y pagar, a mí, unas editoriales me cobran unos impuestos tales y otras otros tales, en algunas uno es otro proveedor que es un numero más y como tal se le paga a noventa días en otros a sesenta, cuando uno va a llenar papeles para el Rut o impuestos no sabemos exactamente en qué casilla marcar o de qué manera se pueda estar uno clavando el cuchillo, como dicen.

¿Estoy haciendo política? No lo sé. No me gusta pensar que estamos esperando que por arte de magia alguien se preocupe por nosotros y diga:
¡Ay si, pobrecitos ilustradores, hagamos algo por ellos, están contribuyendo al país, están formándolo, ellos crean las imágenes con las cuales nuestros hijos aprenden y crecen y son mejores!
Sigamos soñando.
Y peleando nuestras pequeñas y propias batallas, solos.

Me preguntabas si sería conveniente dar unas tarifas que sirvieran de modelo a muchos que andamos perdidos al respecto, de mi experiencia reciente te cuento que hice algún trabajo para una editorial en los Estados Unidos, allá con unas asociaciones fuertes y que respaldan la labor tienen unas tarifas mínimas para el pago de ilustraciones, no sé del todo como es la cosa pero la idea es que nadie, pero nadie baja de esas tarifas mínimas, hacia arriba se puede subir todo lo que quiera.
¿Es allá una ley auto impuesta por el medio o tiene un respaldo del gobierno?

A mí me gusta discutirlo todo y pinchar a veces poniéndome en posiciones difíciles para ver si llegamos a algo, con la esperanza firme de que lleguemos a mucho.

Dicho esto, como los precios son otros de nuestros grandes, preciados y oscuros secretos, propongo los siguientes precios mínimos:
(Nota del blogero: Precios del año 2009. Para cada año que pase, sumar alrededor de un 5 %)

Página: $150.000

Media página: $80.000


Viñeta: $50.000


Página línea: $70.000


Media página línea: $50.000


Viñeta línea: $30.000


(Cifras en pesos colombianos)

Queda abierto el debate.

Quiero aclarar que estas corresponden al mundo editorial de los textos escolares, una manera de ilustrar que maneja unas reglas generales de calidad, compromiso y cumplimiento, pero también sus propias reglas en la dinámica de cómo se producen los libros por las editoriales del país.

Santiago, muchas gracias, espero sigamos en contacto, chao,

JUAN CARLOS RICARDO
*Ilustración publicada en este blog con autorización del autor.

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